Ayer se cumplieron dos meses desde el nacimiento de mi hija Renata, la menor de mis dos hijos. Desde entonces no he escrito nada y parte se debe a que estuve ocupado trtando de finalizar un proyecto que debería ser parte de un sitio sobre mascotas que es muy popular que está a punto de lanzarse, a que estuve pasando las tareas administrativas a mi hermano Edgar, entrenando a mi otro hermano Alberto y por supuesto cuidando a Renata.
Todos nos quejamos por lo rápido que pasa el tiempo y no es diferente en este caso. La crueldad del tic tac me afectó grandmente. Ni pude cumplir con algunas metas planificadas y sentí la presión del fracaso. Al final caerse enseña a levantarse y es tiempo de volver a caminar.
A quienes ven este blog de vez en cuando, los invito a seguir leyendo mis experiencias. Tengo algunas cosas planeadas que interesarán a los desarrolladores y seguiré compartiendo mis hallazgos en Internet aunque sea tan solo para tenerlos aquí como referencia.